Tarta de Chocolate, un clásico

Hoy he cocinado uno de mis clásicos: tarta de chocolate con galletas. No era el cumpleaños de nadie, ni el santo de nadie…. ¿A santo de qué esta tarta entonces? Pues la idea llevaba un par de semanas rondando en mi cabeza. Así que, la he hecho y se la he dedicado a mis progenitores: ellos son los que me han traído a este mundo. Qué menos que invitarles a un poco de tarta a las personas que decidieron engendrarme y regalarme la vida. Tengo la suerte de tener unos excelentes padres que son grandes personas que me han transmitido unos valores fundamentales.

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La forma de hacer esta tarta es básica. Solo se necesita leche (en este caso usé leche desnatada), chocolate de hacer  y galletas.  Calientas el choco con la leche en una cazuela. Por otro lado mojas las galletas en la leche. Vas poniendo una capa de galletas y otra de chocolate.

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La capa final de chocolate tiene que ser contundente para que tenga buena presentación y no se vean los estropicios que hayas podido hacer con las galletas por debajo. Luego se mete en la nevera porque fría esta tarta queda ‘much better’.

En esta ocasión he puesto unas letritas que casi ni se enienden. Pone: ‘A mis padres’ (con unas virutas de colores y usando una plantilla)

Con esta entrada queda inaugurada mi categoría de ‘cocina’. Espero subir recetas en un futuro que sean un poco más elaboradas. Las cosas de palacio van despacio, ¿no?

@alopezvicente

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Esperanza

Por fin un poco de esperanza. Después de un par de meses donde la había perdido, parece que la he recuperado y es una noticia magnífica.

Los seres humanos a veces nos caemos. No sé por qué, pero en determinadas etapas de nuestra vida, sentimos que hay un cambio en nuestro interior. En mi caso, estos cambios implican una serie de miedos fruto de la ardua tarea de la adaptación. Créame que lo paso realmente mal. Es como si todo lo que uno ha aprendido a lo largo de los años  no sirviese para nada. Las reglas de juego ya nos son las mismas y hay que hacer frente a la vida con armas nuevas.

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Todo está en la mente

Cada vez estoy más convencido de que la fortaleza de un ser humano para hacer cosas no está tanto en sus cualidades físicas como en las mentas. Obviamente, las cualidades físicas importan, pero la fuerza de la mente nos permite llegar muy lejos.  Una persona puede estar en el Caribe con la chica o el chico más guapo a su lado que, como esté mal mentalmente, todo ese paraíso se ha convertido en la peor de sus pesadillas. Estos cambios vitales de los que hablo son, fundamentalmente, mentales.

En este sentido creo que cada vez es más importante cuidar la salud mental de uno. ¿Cómo se hace esto? Pues si aplicaría la fórmula de mi madre diría: siendo más simple. Pero esto de ser más simple es una ardua tarea.  En mi opinión ‘Un cuerpo sano es un buen lugar para el alma’ y por lo tanto, también para la mente. Por lo tanto, para poder estar bien mentalmente hay que sanear el cuerpo haciendo deporte.

El ejercicio físico: fundamental

Soy una persona que no puede entender la vida sin el deporte. Una vez leí que el motivo por el que hacemos deporte es que nos hace sentirnos más vivos. En mi opinión, todavía más allá: los valores y las cualidades que tiene una persona que hace ejercicio físico son insuperables. Otorga una de los factores más importantes para tener una buena fortaleza mental: sentirte bien contigo mismo.

Confesiones sobre la sociedad en la que vivimos

Sinceramente, creo que hace falta una regeneración de los valores de la sociedad española donde se endiosa a los jugadores de fútbol y se premia lo banal . Tengo la suerte de encontrarme en un momento de mi vida en el que paso bastante tiempo solo y eso me da pie a reflexionar sobre lo que hay ahí fuera.

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Una de las que más me impacta es la adoración de los jugadores de fútbol. ¿Es que nadie se da cuenta de que son chavales dando patadas a un balón? ¿Te hace ser mejor persona alabar y ‘semiendiosar’ a un equipo, un escudo o a cierto jugador? Sinceramente, aunque me gusta el fútbol, creo que mucha gente pierde el tiempo.

En las grandes ciudades como en Madrid, la gente vive demasiado deprisa. Es demasiado anónima y egoísta. Creo están equivocados: sacrifican su salud mental y física para poder amasar más y más dinero. No hay más que echar un vistazo para ver la desgracia de algunos. Sí, la cara es el espejo del alma.

¿Es tan difícil cambiar?

Aunque no me encuentro en uno de mis mejores momentos mentales, sinceramente me estoy dando cuenta de muchas cosas que antes no veía. Una de ellas es que la vida no es tan difícil, que nos la complicamos nosotros mismos y que hay que ser más simple.

Aún así, no nos debemos olvidar que formamos parte de un sistema y que las reglas de juego son las que hay. Para poder participar hay que cumplir una serie de requisitos.

 Y es ahí donde hay que actuar: intentar mantener el equilibrio entre lo que uno intenta proyectar y esas reglas de juego que, muchas veces, nos hacen jugar malas pasadas. Y es que en muchas ocasiones esas reglas nos hacen cabrearnos, llorar, gritar y estar tristes…  Al fin y al cabo lo que hacen es rebajarnos como personas.

Espero que esas reglas no se conviertan en mis principios y seguir fiel a los mismos.

Volver

El título de esta entrada no tiene nada que ver con la película esa tan fea de Pedro Almodóvar. De hecho, aunque a mucha gente le gusta, a mi me repugna. En serio, nunca me ha gustado del todo Almodóvar… Su forma de ver la vida tan alocada. En la vida hay que ser más ordenado, joder.

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Lo siento por la mala palabra pero ando un poco ‘cabreadillo’. Después de casi un mes de vacaciones he decido volver. Sí, volver a las redes sociales, volver a leer miles y miles de artículos que circulan por la red. ¿ La razón? Mi cabeza ha desconectado demasiado estas vacaciones y tengo que volver a hacer que la sangre fluya de nuevo… ¡ Y también las ideas!

Volviendo estamos. Ya comentaré cómo está yendo la cosa.

@alopezvicente