La actitud, clave para ganar puntos con la nueva Ley de Emprendedores

En estos tiempos convulsos el Gobierno acaba de llevar a cabo la nueva Ley de Emprendedores.  Chapeau por el Ejecutivo. Aunque debería haber actuado mucho antes.

Imagen

Tengo la suerte de ser menor de 30 años (por los pelos) y estoy tramitando los papeles para darme de alta de autónomo. Algunas de las ventajas más significativas de tener esta edad es que optas a una ‘tarifa plana’ de cuotas en las cotizaciones de la Seguridad Social (50 euros mensuales). Menos mal porque si tendría que pagar los casi 250 euros que están pagando ahora los autónomos mayores de 30, me lo pensaría dos veces… Otra de las ventajas es que se puede seguir cobrando el paro y que se puede constituir una empresa en menos de 48 horas. Hay otra clase de beneficios que podéis leer aquí.

De momento he pedido cita en Hacienda para entregar el impreso 037 que recogí el otro día en C/Guzmán el Bueno 139 tras un pago de 1,5 euros.  En mi caso, tendré que emitir una serie de facturas mensuales a mi pagador. A esas facturas tendré que aplicarle un 21% de IVA (que luego tendré que pagar trimestralmente a hacienda) y también he de restarle un 21% de IRPF  (podría aplicarle un 9% pero me han recomendado que aplique un 21 para que luego no me den un gran palo a la hora de hacer la Declaración de la Renta 2013).

En esta situación me encuentro: desempleado, cobrando prestación pero con un proyecto de autónomo que me hace mucha ilusión. Tengo 29 años y me apetece trabajar: es la hora de comerse el mundo, de arriesgarse, de dejar a una lado las putas quejas, la crisis, los sobresueldos, las historias de los demás… Muchas de las noticias de los telediarios solo comentan sucesos: Marta del Castillo, Casos de Corrupción… Basta. No es sano quejarse de lo que gana fulanito o menganito, basta ya de mirar lo que hace mal el prójimo: hay que mirarse a uno mismo y preguntarse qué es lo que realmente se puede hacer para salir adelante.

Como he puesto en el titular de esta entrada, creo que el secreto para ser emprendedor y beneficiarse al máximo de esta nueva legislación, está en la actitud. Esto no es nada fácil: a veces uno se levanta sin ganas, buscando estímulos… y esos estímulos están ahí fuera: en la calle, pero también en Internet, esa gran herramienta que supone una ventana de conocimiento. Pero no nos engañemos, lo  que realmente hay que estimular es el alma.

Actitud para poder ir hacia delante, pese a todo: pese a la situación de crisis, a los problemas familiares, a los desmoralizantes telediarios, a los pensamientos parásitos de muchas personas…

Luchar por y para uno mismo.

@alopezvicente