Merece la pena

Yo tampoco sabía lo que era la “obsolescencia programada” hasta que descubrí un vídeo de Youtube que me envió un gran amigo mío.

Para entender el post lo primero que hay  que hacer es ver el susodicho vídeo.



Siempre he creído que los humanos vivimos demasiado rápido. La gente compra, tira y vuelve a comprar. Es el mundo de consumo que hemos creado. Y yo no me excluyo. Ahora mismo estoy con mi portátil consumiendo electricidad. Posiblemente esta energía se haya generado a través de una forma perjudicial para la naturaleza.

Según lo que he entendido, la “obsolescencia programada” consiste en un mecanismo a través del cual se fija cierta vida útil a los productos. De esta forma, las fábricas no paran de producir y los consumidores tiene que volver a comprar. Es algo que podemos comprobar cada uno de nosotros. ¿Quién no ha tenido un reproductor MP3 que se ha estropeado al mes de adquirirlo? Sí, los Mp3, esos innovadores artilugios que salieron hace unos años y que nos asombraron a todos: fuera vinilos, fuera cassettes, fuera CD´s… Impresionante. ¿Pero es verdaderamente satisfactorio un producto que tiene una vida corta?

Curiosamente en el mail que me mandó mi amigo se podía leer: “Si lo quieres ver, bien, y si no, tú mismo”. Esta frase me sedujo aunque he de confesar que de primeras no estaba por la labor de tragarme 52 minutazos  audiovisuales.  Habrá muchos que actúen como sí mismos.

El problema radica en que existe la mentalidad generalizada del “¿Y qué puedo hacer yo contra esto?”. Pues bien, yo creo que esto es como la felicidad: es algo subjetivo.

Los cambios en el Mundo transcurren lentamente. Por lo tanto, si se ha de luchar contra el consumismo exacerbado hay que empezar a hacer cosas pequeñas. Un montón de cosas pequeñas constituirán la solución a este gran problema.

Pero claro, esto es difícil para todo el mundo. ¿Quién no prefiere un BMW a un Peugeot? ¿Quién no quiere tener moto además de un coche? ¿Quién no…? Hemos llegado hasta tal punto en el que entendemos que “tener cosas” equivale a la felicidad cuando la felicidad está en alcanzar lo necesario para vivir y conformarse.

Como se dice en el vídeo, es como viajar en un bólido a toda mecha cuyo destino final es estamparse contra un muro.

Y hablando vulgarmente (y con perdón) a la gente se la suda el medio ambiente con tal de tener más cosas materiales.

Mi consejo: mirar el reportaje, mal que os pese tragaros 52 minutos.

¿Solución? Que cada uno se mire así mismo.

Voy a rescatar una frase de Ghandi que se cita:

“El mundo es suficientemente grande para satisfacer la necesidad de todos pero siempre será demasiado pequeño para satisfacer la avaricia de unos pocos”.

Merece la pena.

Un saludo.


Viaje al Ulster

La historia de Irlanda del Norte siempre me ha fascinado. Supongo que será por la similitud del problema del IRA con el de la banda terrorista ETA.

Lo que más me fascinó de Belfast fueron las múltiples “murals” (murales) de las calles. Me recuerdan los carteles de

la Guerra Civil Española.

“The Giant´s Causaway” es un área situada al norte de la isla donde hay unas 40.000 columnas de piedra con forma prismática. Son las consecuencias del enfriamiento del basalto tras una erupción volcánica que ocurrió en aquella zona.

Por suerte el tiempo nos dejó hacer unas buenas fotos. Adjunto algunas de las que hice.